Le inoculé mi leche en la concha a la jefa

Ella lo pidió, por sus exigencias diarias en el laburo y porque directamente me dijo que la relación con su marido había llegado a un punto álgido, algo feo, me sentí un poco mal por ella porque la mina es linda y es una veterana de aquellas que solo quieres tocar y acostarte con ella para garchar la madrugada entera, por lo que entenderán que sus palabras en ese momento fueron como música para mis oídos.

No pude hacer mejor cosa con ella que empomarla tan rico y fuerte, que por la emoción desesperada del momento no pude disparar la leche en sus tetas, le inoculé mi leche en la concha y le gustó, "la tenés calentita" me dijo, luego saqué un poco más para su carita.

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