Rompéme el orto, rompémelo! imploraba ella

Rompéme el orto, rompémelo! imploraba ella

Es una veterana residente en Mendoza por donde yo estaba por unos meses, me la estaba pasando bien a pesar de que andaba por allá para administrar un negocio que monté con un amigo pero esa es otra historia, la cosa es que conocí a una mujer mayor, una MILF, hermosa, buena onda… era imposible no quedarse prendado de ella, hasta que un día sí que me tomó por sorpresa y me llevó a su casa, sus hijos no estaban y menos el marido.

«Hace tiempo no me hacen el amor como lo merezco, hazlo por favor, rompeme hasta los huesos» fue lo que ella amanera de plegaria me decía, andaba por la casa en bolas, ver temblar sus tetas de un lado a otro me hacía babear, obvio que me cogí a la mina, quiere repetir, pero si su marido me atrapa me corta la chota!

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